martes, 28 de agosto de 2012

MARIANA Y EL CAOS

foto de Eva Lewitus

El patio en aquella lluvia copiosa y ruidosa se había llenado de varios tamaños de granizo, disfrutó ella  con este fenómeno desde su ventana acompañada de su gata Mariana. Y ya más de noche fueron ambas a dormir, cada una en su cama. La cama de Mariana estaba en el comedor.
 A la mañana siguiente fue a limpiar el patio y en su lugar vio muchas bolitas blancas sólidas  y a Mariana que  con sigilo había abierto la puerta que daba a él  y  jugaba con ellas llevándolas a su camita  de manera recurrente, una y otra vez.
 Al final del juego esta gata traviesa botó todas las bolitas de su cama al piso del comedor y su ama no sabía que hacer, no había escoba que acabará con este caos. Mariana estaba muy  feliz, se le veía dormida en una silla patas arriba  y a su ama más loca que nunca, atravesada encima de tanta pero de tanta bolita.

Julia del Prado (Perú)
Publicar un comentario