jueves, 2 de julio de 2015

CORDURA

CORDURA


La noche estaba triste y ella deambulaba por el patio de un hospital luego que había salido de una cura de sueño. En medio de su trance sentía que arrastraba cadenas. Le sonaban en sus oídos, nadie le hacía caso. Ni un médico, tampoco una enfermera. Lloraba ya sentada de su drama. Se sentía un hongo con cadenas. Historia que llevaba como marca desde vidas anteriores. Atinó a gritar y con ese grito espantó a su propio espanto, creyó quebrar así las leyes de este sanatorio.


Julia del Prado (Perú)
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