lunes, 30 de noviembre de 2009

TENDIDO DE SOL MADURO, POEMARIO DE JULIA DEL PRADO, SE PRESENTA EN EL ICPNA DE MIRAFLORES, EL 11 DE DICIEMBRE DEL 2009, A LAS 7 DE LA NOCHE








JULIA DEL PRADO (Perú)
Nuevo libro de esta escritora, bibliotecaria y periodista de raíces arequipeñas universales,






TENDIDO DE SOL MADURO, con palabras iniciales de la excelente poeta y narradora peruana Marita Troiano

Sensibilidad e inocencia en la poesía de Julia del Prado



Los versos contenidos en este libro que lleva el peculiar título de Tendido de sol maduro, ponen de relieve una poesía de profunda raigambre emocional, una visión lírica de la realidad que tiene mucho de una infancia revivida, y la exposición de experiencias personales que han demandado de precisas metáforas y bellas imágenes para poder ser expresadas verbalmente.
Julia del Prado, de reconocida trayectoria como narradora de cuentos para niños y niñas, en esta oportunidad eleva su voz para cantarle al amor, a la vida, a la tierra, al río y a la lluvia. Vale decir, poetiza a la naturaleza en pleno, y con el mismo énfasis, hace lo propio con aquellas vivencias cotidianas e intangibles que definen día a día nuestra existencia.


La esencia poética de la autora, se manifiesta plena de intuición y felizmente alejada de artificios retóricos y elaboraciones intelectualizadas, logrando acercarnos sin prejuicios a sus cálidos versos brotados de una singular espontaneidad creativa.


En este punto, debo señalar que su palabra poética si bien se refiere fundamentalmente al paisaje que la rodea y a su entorno familiar, no impide que tan importantes temas personales conjuguen armoniosamente con hondas preocupaciones existenciales que a todos y todas nos tocan, y que Del Prado comunica con éxito a través de un discreto tono de confidencia y particular musicalidad, sin recurrir a sofisticaciones del lenguaje ni grandilocuencias, que casi siempre limitan las posibilidades de comunicación de la poesía, cuya esencia y motivo es y será precisamente vincular a los seres humanos a través de la emoción por la vivencia compartida.


Por otra parte, lo inefable poético en su obra, se complementa con el temple vital y el original desenfado de sus versos, que no ofrecen al lector pensamientos hechos, sino reflexiones sugeridas sobre la existencia humana y la interacción que establecemos con el universo.


Los versos de Tendido de sol maduro, libres en su estructura, configuran sin menoscabo, una poética de valiosa simplicidad, cordial en sus contenidos y con refrescantes asomos a un mundo infantil que la autora cumple desde hace mucho a través de la escritura de sus libros para niños.


Por ello, no nos sorprenda que exprese sus experiencias de mujer, madre y escritora, a través de una acuarela de relatos y coloridos juegos verbales, con precisas onomatopeyas y empleando giros que nos remiten a la magia y a la evocación de ese universo lúdico y teñido de fantasías que todos llevamos dentro.


Debo señalar así mismo, que la grata experiencia poética propiciada por la lectura de sus versos, se debe también a la adecuada formulación de dos temas con los que podemos identificarnos espontáneamente: el agua y la tierra.


Así, vemos sus referencias al agua, común elemento vital, a través de su canto al mar en muchos poemas de la Sección I- Mare Nostrum /Mare Mágnum; y la celebración de la tierra, nuestro común hábitat natural en los poemas de la Sección II titulada precisamente Tendido de sol maduro.


En el primer caso, poetiza al agua con sus constantes alusiones al océano, misterioso, inmenso, habitado por tritones y ondinas; y en otras instancias , pero con la misma intensidad, versifica el sonido de las corrientes , las gotas de rocío , la lluvia, y en algún momento de dramática intensidad, a sus lágrimas.


En la II sección, se adentra en cuestiones propias a la tierra y al paisaje de su provincia, subrayando devociones por la familia y su casa, poniendo en evidencia su gratitud con los verdes prados, las aves de plumaje multicolor , y aquellas hamacas que fueron haciendo verdad tibias siestas que detenían setiembres de ensueño.

Y en estas expresiones intimistas, es donde se condensan con mayor acierto el estado espiritual de una mujer que agudiza sus sentidos para contemplar el universo con los ojos de una Julia- niña, un universo que luego aprehende con la mente y el corazón de una Julia- adulta, desbordada en la emoción y decidida a exponer líricamente este encuentro y una recóndita comunicación con la naturaleza, que no solo la define, sino que la reconstituye.


Luego, la autora no solo comparte imaginativamente su experiencia , sino que plena de fundamentos y desde lo hondo de su ser, nos invita a transitar por los senderos de gozo y dolor que definen su biografía.


Concluyo esta breve introducción, felicitando a Julia del Prado por el feliz nacimiento de estos poemas que a todas luces nos permiten atisbar el infinito a través de su mirada y descubrir con su palabra insondables misterios del alma con genuina sensibilidad y legítima inocencia.


Sensibilidad e inocencia: dos condiciones que a mi entender representan las mayores virtudes para quien escriba poesía. Una poesía que siempre sea el fruto maduro de nuestro espíritu, ya sea tendido bajo un radiante sol o un cielo tachonado de estrellas.


TENDIDO DE SOL MADURO se presentará en Lima, el 11 de diciembre a las 7 de la noche, ICPNA DE MIRAFLORES, entre avenida Angamos y avenida Arequipa
Comentaristas, escritores:
Catalina Bustamante,
Omar Aramayo Cordero,
Alessandra Tenorio
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